Jamaica ha regalado a la comunidad global un amplio género de ofertas musicales, ya sea el Ska, Rocksteady, Reggae, Dub o Dancehall.

La música siempre ha sido un medio poderoso para el cambio social y, más concretamente, la jamaicana es un antídoto contra el nuevo orden mundial.

El Reggae en la ciudad

¿Qué está sucediendo?

No hay duda que Jamaica es una superpotencia cultural. Sin embargo, la situación actual en la isla es que la música que suena en sus calles tiene las raíces cada vez más olvidadas. Parece que el clasismo está muy presente en la forma que desde aquí vemos el Reggae y el Dancehall. En realidad, lo que en su día fue el hermano pequeño, el Dancehall, ahora domina la isla. Incluso después del nombramiento de la UNESCO, la música Reggae sigue luchando por preservar un «espacio» legítimo en su territorio.

Tristemente, hay segmentos de la población jamaicana que se han disociado con este género de música. Desde los medios jamaicanos, se dice que este distanciamiento de la música Reggae es el resultado directo de las primeras asociaciones del rastafarianismo con el origen de la música. A pesar de esta realidad jamaicana, la música Reggae sigue siendo uno de los indicadores que mejor definen a un jamaicano para gran parte del planeta. De hecho, de eso se aprovecha el gobierno de ese país para atraer al turismo.

El Reggae en la ciudad

No obstante, el Reggae de los primeros años tuvo lugar en un ambiente que para nada es el de nuestro presente. No hace falta ser super espiritual para entender que una forma de vida urbana no nos da la oportunidad de ensalzar los sentimientos que transmite esta música. Digamos que sus estímulos chocan con diversas paredes por mucho que queramos evitarlo. La perspectiva de la vida de cada persona está obviamente determinada por sus experiencias. Es decir, vivir en una ciudad tiene un impacto brutal en la verdadera comprensión de un mensaje revolucionario.

Entonces, si maduramos la sabiduría anterior, deberíamos entender el porqué se está desconectando del Reggae consciente y se está reemplazando por las diversiones más urbanitas. Dicho de otra forma, un alto porcentaje del Reggae actual se escribe para satisfacer las salidas festivas de las personas que viven en las ciudades de todo el mundo. De ahí todo ese conjunto de canciones fáciles que se basan la repetición de contenidos en las líricas, igual que el continuo uso de los tópicos, algo que irremediablemente ha degenerado en palabras vacías.

El Reggae en la ciudad. Roots Yard @ Rototom Sunsplash 2016.

Remodelemos el Reggae

Es verdad que la música Reggae ha trascendido internacionalmente. Lo vemos desde la influencia en otras músicas hasta en la moda ‘rasta’. Pero, dicha expansión no nos ha dado la oportunidad de ni siquiera poder acariciar un movimiento de cambio. Hay miles de evidencias que nos dicen que el Reggae ha sido muy materialista. Es necesario involucrarnos mucho más con su contenido activista. Por lo tanto, precisamos más espacios físicos para compartir información y poder optar así a un mayor compromiso de la sociedad en general.

Ha llegado el momento para que valoremos el poder que Jamaica nos ha dado a lo largo de todos estos años. Hablamos de ese conocimiento que dice que la música expresa lo que es imposible de callar. No obstante, quizá también ha llegado la hora de realizar un esfuerzo para remodelar las palabras y las narrativas para saber expresar lo que el resto del planeta tiene que escuchar y así lograr la nueva mentalidad que busca esta cultura.