Para los selektahs denominados ‘pouchies’, son muchos los beneficios del plug & play, sobretodo si hablamos de la comodidad a la hora de poder ofrecernos una sesión musical.

Algo muy en contraposición con las tediosas tareas de configuración que realizaron los primeros operadores de sound systems allá en los años 50.

Javadub (Lava Sound) @ Roots Yard – Rototom 2018

El principio de todo

En este artículo, hemos querido centrarnos en la evolución histórica del movimiento Sound System en Jamaica, más concretamente desde su expansión en los 50 hasta llegar a la década de los 70. Era el reinado del mundo analógico, mucho antes de comenzar la era digital. Es decir, hablaremos de los años en los que los padres de esta cultura echaron a andar con esta forma de entender la música. Por cierto, por si tenéis alguna duda, los precursores de los sound systems fueron los técnicos de radio que crearon los primeros amplificadores, crossovers y demás dispositivos electrónicos, que son elementos necesarios para la construcción de un sound system. Este conocimiento lo adquirieron algunos de los jamaicanos que sirvieron en la Royal Air Force británica durante la Segunda Guerra Mundial,

Por otro lado, es un hecho histórico que el nacimiento del fenómeno Sound System convirtió las calles de Kingston, Jamaica, en un lugar donde la gente podía escuchar en comunidad las últimas canciones que sonaban en las emisoras estadounidenses. Sin embargo, con el paso del tiempo, los sound systems se erigieron como el método más importante para expandir lo que hoy conocemos como música popular jamaicana. Dicho de otra forma, gracias a este evento sociocultural se pudieron superar todos los impedimentos a los que constantemente le han sometido las clases más acomodadas a los músicos de su país, como por ejemplo la censura en las estaciones de radio de la isla.

Si hubiese que dar un primer nombre, casi con total seguridad, la propuesta más popular de esta primera época fue la de Tom Wong, quien a finales de los 50 alcanzó la fama con su sistema de sonido conocido como Tom, The Great Sebastian. Tras este nombre, habría que destacar a otros tres sound systems históricos, como son el famoso The Trojan de Duke Reid, Downbeat de Clement ‘Coxsone’ Dodd, y Merritone de Winston Blake, que igualmente se formaron en la década de 1950.

Duke Reid, la evolución del sound system

La llegada de Studio One y Treasure Isle

Con permiso de Reid y Dodd, nos gustaría subrayar la trayectoria del ya citado Merritone. Val Blake fundó este sound system en 1950. Pero tras su muerte en 1955, fueron sus hijos quienes continuaron con su proyecto. De hecho, los cuatro hermanos encabezados por Winston Blake lograron obtener una importante reputación a partir de los primeros años 60. Del mismo modo, tampoco hay que olvidar los equipos de Gemini o King Edward’s The Giant, los cuales suelen ser eclipsados por los nombres de siempre.

Precisamente en los 60, surgió una nueva visión cuando algunos de estos pioneros dieron sus primeros pasos en la producción musical y se desligaron de los ritmos importados de Estados Unidos. Pero vaya, esta es una historia que ya hemos ampliado en diversos artículos dedicados al trabajo de los omnipresentes Duke Reid (Treasure Isle) y Clement Coxsone Dodd (Studio One).

De aquellas primeras producciones, brotó lo que conocemos como el Ska. Por esa razón, a este ritmo original se le debe todo lo que ahora englobamos dentro del Reggae, ya que fue una pieza vital a la hora de poder desarrollar más tarde el resto de géneros. Lógicamente, según fueron pasando los años, los soundsystems comenzaron a transformar sus selecciones desde la música estadounidense hacia el Ska hasta llegar al Dancehall, pasando obviamente por el Rocksteady, el Roots o el Dub.

King Tubby, la evolución del sound system

La historia no olvidada

Si seguimos analizando la evolución de los Sound Systems habría que situarse en 1968 hasta encontrar a Maurice «Jack Scorpio» Johnson. Ese año apareció en escena con su respetado sound system llamado Black Scorpio, aunque también fue conocido como ‘The Horseman Sound’, por la relación de Johnson y algunos de sus deejays (General Trees y Lord Sassafrass) con las carreras de caballos. Black Scorpio se expandió como sello discográfico a principios de la década de 1980, convirtiéndose en uno de los sellos referencia de lo que podríamos definir como el Early Dancehall.

Entre los responsables de los mejores bailes de los 60 también se encontraba Osbourne ‘King Tubby’ Ruddock, propietario del sistema de sonido Hometown Hi-Fi y una figura destacada en el desarrollo de la música dub. Bajo su tutela creció Lloyd ‘King Jammy’ James, quien también trabajaría con su propio sonido, King Jammy’s Super Power. Asimismo, el sound system de King Tubby dejó trabajar en 1975 después de que sus amplificadores fueron destruidos por la policía en un baile en St. Thomas. Momento en el que King Jammy tomó el relevo. Él fue el creador del Sleng Teng, el primer ritmo digital.

Los Sound Systems más internacionales

Entre los últimos años 60 y los primeros 70, pudimos asistir al nacimiento de dos grandes figuras: Killamanjaro y Stone Love. En 1969, Noel «Papa Jaro» Harper fundó Killamanjaro. Mientras que Stone Love arrancó en 1972 con Winston «Wee Pow» Powell al mando. Estas dos instituciones han dado cobijo a algunos de los selectores más importantes y MCs más reconocidos del planeta Reggae / Dancehall.

En realidad, sus dos sounds son vitales para entender la historia de los Dubplates. Del mismo modo, ambas crews fueron de las primeras que consiguieron un reconocimiento internacional, ya que viajaron a otros países a realizar sus sesiones o a competir en los famosísimos sound clashes de los 90.

Stone Love, la evolución del sound system

¿Cómo eran aquellos primeros bailes?

Hasta ahora, en este artículo, hemos repasado el listado de los sound systems que modificaron la historia musical del planeta desde los años 50 hasta los 70. Por lo tanto, hemos visto la curiosa transformación de los sistemas de sonido, que conllevó a que pronto pasase a convertirse en el elemento más importante para la difusión de la música popular jamaicana. Es decir, estamos ante uno de los más claros testigos del origen y la evolución de la cultura musical de la isla. Pero, ¿qué similitud hay entre los bailes de entonces y los de ahora?

Somos muy conscientes que no hemos sacado a relucir en ningún momento el tema de los Dancehall Crashers ni de los Rudeboys, tan presentes en aquellos días. Ni tampoco hemos señalado que los asistentes a estos eventos eran las personas más desfavorecidas. Entonces, si comparamos lo que ocurría en los bailes de este primer periodo con lo que se puede vivir actualmente, quizá, lo más llamativo sería que en estas primeras décadas habríamos escuchado disparos como método habitual para celebrar la reproducción de un big tune. Mientras que ahora la multitud enciende un mechero o da una serie de voces estandarizadas.

No obstante, también viene bien tener muy presente que fueron años de una rivalidad extrema, que degeneró en el empleo de muchísima violencia entre las crews que formaban los distintos sound systems. Pero, como se suele decir, de aquella rivalidad ganó la creatividad.

Conclusiones

Por último, antes de finalizar, habría al menos que recordar lo que mencionábamos en la introducción de este artículo sobre lo sencillo que puede llegar a ser hoy en día montar una sesión si lo comparamos con los primeros años de esta cultura. Llegados a este punto, y tras haber repasado todo lo anterior, también sería buena idea el pensar cómo este formato ha resistido como la mejor forma para poder escuchar música jamaicana. Sin duda, una experiencia obligatoria para todas esas personas que están habituadas a utilizar otros medios más contemporáneos, como por ejemplo las radios online, youtube, spotify, Bandcamp