No podíamos despedir este 2019 sin celebrar los 50 años de carrera discográfica de Burning Spear.

De hecho, es posible que para muchas personas este artista sea una de las figuras más icónicas de la música Reggae.

Su relación con Studio One

Nacido en la zona de St. Ann en el año 1945 bajo el nombre de Winston odney, sus primeras grabaciones aparecieron en Studio One a través de un dúo armónico llamado The Burnig Spears, formado junto a Rupert Willington, también conocido como Look Up. Por cierto, la historia dice que fue el propio Bob Marley quien le recomendó trabajar con Clement ‘Sir Coxsone’ Dodd y su Studio One. Esto ocurrió en el año 1969, hace ya 50 años.

Justo a finales de los 60, el Reggae acababa de nacer. Por esa época, de alguna forma, el género estaba dominado por canciones de amor. Por ello, en ese preciso momento, Rodney se presentaba como un artista sorprendentemente diferente. No obstante, la llegada del dúo a Studio One ofreció un nuevo sonido a la isla con el que se comenzó a proclamar la identidad rastafari y la herencia africana.

De esos años, cabe destacar sus álbums Presenting Burning Spear y Rocking Time. En estos trabajos, Burning Spear no siempre estuvo respaldado por Rupert Willington, ya que Coxsone no estaba muy satisfecho con la voz de este artista. Por lo que en gran parte del material se presenta a Rodney junto a otros cantantes, uno de ellos fue el gran Larry Marshall. Como la mayoría de artistas que grabaron en Studio One, Burning Spear se sintió frustrado con el trato económico y acabó buscando otros productores.

Los años con Jack Ruby

En 1975 se le acercó Jack Ruby, quien estaba tratando de comenzar a producir discos y consiguió que Burning Spear grabara para él. Ruby pensó que un trío armónico funcionaría mejor y le acompañó nuevamente con Willington y un artista llamado Delroy Hines. Bien, pues junto a una banda conocida como Black Disciples grabaron una obra maestra llamada Marcus Garvey, un álbum con el que consiguieron firmar con Island Records para su lanzamiento en el extranjero. A ese trabajo le siguió Man In The Hills, otro imperdible de la discografía de esta pareja.

Dos años más tarde, en 1977, el acuerdo con Island finalizó. Por entonces, Burning Spear ya había empezado a registrar trabajos en solitario con un sonido cada vez más potente. Os recomendamos echar un ojo a grandes propuestas de este periodo como Dry And Heavy, Social Living (también conocido como Marcus Children), Hail HIM o el primer volumen de su serie Living Dub.

La última etapa

En el presente, Burning Spear es uno de los artistas más respetados de la historia de la música popular jamaicana. Es más, Rodney es de los pocos que puede presumir de tener dos Grammys en sus vitrinas. Conseguidos con sus trabajos Jah Is Real (2009) y Calling Rastafari (2000). y bueno, puestos a nombrar discos de después de los 70, la época dorada de la música Reggae, también habría que citar Resistance (1985), The World Should Know (1994), Rasta Business (1996), Appointment With His Majesty (1998) o Free Man (2004), entre otros.

De hecho, a pesar de llevar 50 años de carrera discográfica, Burning Spear todavía tiene el poder de seguir entregándonos música muy significativa y comprometida con los momentos que corren. Todo lo contrario al camino que han escogido los grandes magnates de la industria discográfica, quienes han optado por temas más banales.

Sin más, esperamos verle pronto en directo por estas latitudes, que ya va tocando. Vaya, que si hace falta pedírselo a los reyes magos… un magnífico cabeza de cartel, ¿verdad?