En plena época de festivales, existe una pregunta que se repite en los distintos eventos: ¿Por qué no se le otorga un papel más protagonista al Ragga Jungle si estamos en un festival de Reggae?

De hecho, este artículo surge de una serie de charlas que hemos podido disfrutar durante el 25º aniversario del Rototom Sunsplash.

Hace unos meses, publicamos un artículo al que llamamos «La influencia de los Sound Systems en el nacimiento de la cultura Rave«, donde esbozábamos las principales similitudes entre los Sound Systems jamaicanos y la cultura Rave. Lógicamente, en este texto ya hablamos del vínculo entre el Ragga Jungle y la cultura jamaicana, pero ahora nos gustaría detenernos un poco más en esa relación para intentar concienciar de la necesidad de invertir la situación de abandono que sufre este género en los grandes festivales de Reggae.

Las raíces del Ragga Jungle se sitúan en Reino Unido a finales de los 80, cuando aparecieron las primeras canciones con orientación electrónica donde se podían escuchar pequeños detalles jamaicanos, aunque su auge no llegó hasta la década de los 90. Más concretamente, el Jungle nació en el Londres multiétnico de aquellos finales 80 y se extendió rápidamente a otras ciudades como Bristol o Manchester. Como os decíamos, fue un producto de la cultura británica del Sound System y, por lo tanto, en su ADN se pueden encontrar estilos musicales jamaiquinos como el Dub, Roots o Dancehall, pero también Hip Hop estadounidense como se puede observar en sus breakbeats y sampleos. Mientras que sus influencias electrónicas vienen del Acid y el Hardcore de la época.

En realidad, el Ragga jungle es un excelente ejemplo de la influencia jamaicana en las freepartys. Es decir, todo esto surgió tras aquellas reuniones musicales donde reinaban los ritmos trepidantes de los jóvenes productores del Reino Unido en las que estaban muy presentes las líneas de bajo y las voces jamaicanas. Pero existen otras muchas señales de la relación Jamaica / Jungle. Por ejemplo, en sus inicios sólo podías encontrar este género cuando era reproducido estrictamente en formato vinilo en los Sound Systems británicos, donde siempre se contaba con el apoyo de los MCs al micrófono. Además, existía cierto sentimiento soundclash, de ahí la importancia de los dubplates y su exclusividad en este estilo. Sin olvidar el comportamiento Rude del movimiento junglist, que siempre les ha mantenido al margen de las corrientes más comerciales.

Ojo, el Ragga Jungle no tiene nada que ver con el Drum’n’Bass, una música que con el paso del tiempo se ha ido volviendo estéril y sin textura. Se podría decir que el D’n’B ha sufrido una estandarización que precisamente lo ha alejado de sus orígenes, mientras que el Jungle se mantiene fiel a un modo de vida más anti-sistema. Si nos centrémonos en algunas de las principales diferencias. El Jungle, a diferencia de muchos otros estilos como el D’n’B, tiene cierto énfasis en ritmos cambiantes diseñados para deleitar a la pista de baile y estimular el cerebro; y otra gran diferencia es que los patrones de batería son mucho más creativos, nada que ver con los ritmos mecánicos que podemos observar en otras músicas.

Pero también es importante estudiar la organización del espacio sonoro de este género, ya que permite un alto nivel de experimentación si lo comparamos con otros sonidos. Por ejemplo, en la música electrónica todo el mundo se ha complicado a la hora de superponer sonidos unos encima de otros, mientras que en el Jungle es todo más natural dejando más espacio para la pegada de los subgraves lo que provoca que sea mucho más envolvente. Esto significa que, por regla general, es una música mucho más apetecible para nuestros oídos. Sin embargo, como ocurre con muchas otras artes, no todo el mundo es capaz de saborear una buena obra maestra.

En estos últimos años ha habido una nueva escuela con una gran cantidad de productores y DJs que realmente están recuperando la energía de los 90 y su rebeldía, pero dándole un empujón al siguiente nivel de popularidad. Entonces, ¿estamos ante una nueva oportunidad para el Jungle? De momento, esto es tan sólo el resultado del interés de un montón de jóvenes oyentes que están descubriendo el origen del movimiento a través de las diferentes plataformas que nos facilita internet. Sin duda, la música breakbeat en todas sus formas es cada vez más viable para los aburridos patrones repetitivos del techno o el reggaeton, por no citar muchos más estilos… jungle is massive!

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