En esta última semana, se han podido leer muchas barbaridades en las redes sociales sobre la cultura Sound System y el concepto de Free Party.

Sin embargo, ¿quién no sueña con una sociedad donde cualquier manifestación cultural pueda ser entendida como accesible para la totalidad del pueblo?

¿Free Party? El papel sociocultural del Reggae

¿Free Party? El papel sociocultural del Reggae

En plena oleada de dualismos, los tentáculos del mainstream están haciendo creer a muchas personas que son expertos en temas como el racismo, el calentamiento global, la política, la economía o la sanidad. No obstante, la difusión de esas ideas sólo nos ha servido para generar disputas. Obviamente, estos debates no ponen en conocimiento la importancia real de todos esos desafíos fundamentales para nuestra época y nuestro futuro en común.

De igual modo, esas mismas conclusiones se podrían aplicar a lo que hemos visto esta semana respecto al concepto Free Party y la cultura sound system. El caso es que es un hecho que llevamos mucho tiempo sufriendo la estandarización o la mercantilización de la música. Es más, en cuanto a ocio nocturno, cada vez está más avanzado el plan de marketing que se encargará de inutilizar por completo el verdadero papel sociocultural de los eventos musicales. En este contexto, las free parties se entienden como un medio para combatir las discriminaciones socio-económicas que ha provocado la capitalización de los lugares festivos.

¿Free Party? El papel sociocultural del Reggae

Espacios alternativos vs turismo urbano nocturno

Por otro lado, podríamos definir a los sound systems como espacios alternativos; donde se pueden encontrar estándares muy diferentes a los que se practican en la sociedad del consumo nocturno. No obstante, en cuanto a propuestas de Reggae en general, si hablásemos de free party serían muy pocas las que ciertamente podrían asociarse a este término. A día de hoy, y más en nuestro territorio, es ínfimo el número de colectivos que apuestan por el acceso gratuito. En cambio, si que es cierto que muchos sound systems son un símbolo de autogestión. Algo que comienza por la construcción de su propio equipo de sonido (rescatando el poder del ‘do it yourself’), la estructuración horizontal (sin jerarquías), etc etc etc

Llegados a este punto, nos gustaría recordaros la profunda relación de la maquinaría del turismo urbano nocturno con la gentrificación de las ciudades. La progresiva mercantilización de las noches festivas se corresponde más o menos a la aplicación de los mismos principios políticos del neoliberalismo territorial. Es decir, en ese tipo de ocio están presentes aspectos tan sucios como la segregación (por vestimenta o color de piel), la estigmatización de la pobreza o la ultraseguridad.

En definitiva, todo pinta a que el modelo gubernamental de turismo nocturno acabará devorando al resto. Noches exclusivas para personas teledirigidas que han sido formateadas para tener que pagar por entrar en lugares prediseñados. Y ojo, tened bien claro que ahí no tiene cabida el Reggae rebelde que tanto nos gusta.

¿Free Party? El papel sociocultural del Reggae