Probablemente, el mundo de los riddims es el placer más recurrente entre las personas que nos denominamos Reggae Addicts.

Bien, pues hoy vamos a repasar la historia del Stalag Riddim, uno de los ritmos más populares de la cultura musical jamaicana.

La historia del Stalag Riddim

Si rebuscamos entre las innumerables publicaciones que acompañan a este ritmo. La primera versión fue lanzada en 1973 por el sello discográfico Techniques, propiedad de Winston Riley. El título se lo puso uno de sus creadores, el productor y teclista Ansel Collins, quien cogió el nombre de una película bélica de 1953 llamada Stalag 17.

Precisamente, en la mayoría de medios se atribuye el ritmo a Collins y Riley. Sin embargo, no podemos olvidar a los músicos que se dieron cita en el estudio para su grabación, quienes tienen tanto o más protagonismo que los supuestos productores en la composición de este anthem. Allí estaban presentes nombres tan ilustres como George ‘Fully’ Fullwood, Santa Davis, Tony Chin o Earl ‘Chinna’ Smith. Por entonces, todos ellos formaban parte de la mítica banda Soul Syndicate.

En sus orígenes, el Stalag fue utilizado sólo como instrumental hasta que Big Youth le puso letra en su track «Jim Screechy» en 1974. Por cierto, el legendario deejay repetiría más tarde el mismo ritmo en su pista «All Nations Bow». A este par de títulos imprescindibles le seguirían himnos como el «Meltin Pot» de Dillinger, junto a otras interesantísimas piezas firmadas por General Echo, Prince Far I, Ranking Joe, Lone Ranger, etc etc etc.

Stalag Riddim, sinónimo de creatividad

Con el paso tiempo, el ritmo fue regrabado, dubeado y sampleado por un sinfín de músicos y productores. En realidad, no es una locura afirmar que este ‘classic riddim’ fue sinónimo de creatividad desde su nacimiento. No obstante, a lo largo de su historia, sobre este ritmo han aparecido canciones de gran éxito, como por ejemplo el «Bam Bam» de Sister Nancy o el «Ring The Alarm» de Tenor Saw. Curiosamente, ambos ‘big tunes’ fueron producidos por Winston Riley.

Poco después, el Stalag cruzaría las fronteras jamaicanas para influir seriamente al Hip-Hop norteamericano. De hecho, fruto de la reconocida relación entre el Reggae y el Rap, nombres tan importantes como Public Enemy, Run-DMC, Too Short, Gangstarr, Kanye West o Jay-Z cuentan con este ritmo en sus respectivas discografías.

Por último, nos gustaría recomendaros algunas de las magníficas versiones de este riddim: «Come Along» de Wayne Smith, «Drum Pan Sound» de Reggie Stepper, «What A La La» de Johnny Osbourne, «Roots and Culture» de Shabba Ranks, «Gun Down» de Bounty Killer, «Call The Hearse» de Busy Signal, «Dem Guilty» de Lutan Fyah, «Freedom» de Little Hero… y bueno, obviamente, habría muchas más pero por algún lado había que cortar.

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