Desde hace unos años, se puede observar como algunos de los nuevos artistas de Dancehall han perdido toda la energía artística que nos entregaban sus antecesores en el escenario.

Vaya, que cada vez hay menos arte en sus directoS. Y como se suele decir, no eres un artista por tener una canción popular.

El hecho de que el Dancehall se está olvidando de su poder en el escenario ha quedado ampliamente demostrado en el último Reggae Sumfest, el festival más grande de Reggae y Dancehall del planeta. Más concretamente, el pasado viernes 20 de julio pudimos disfrutar de un listado enorme de los artistas principales de este género, ya que era la noche del Dancehall en el popular evento que tiene lugar en Montego Bay, Jamaica. Sin duda, un momento ideal para poder observar cómo el movimiento Dancehall ha pasado de ser una forma de entretenimiento local ha convertirse en un estilo de vida que se reproduce en todo el mundo. Es decir, hace años se podría hablar de underground cuando mirábamos hacia el Dancehall, pero ahora sigue las normas de la gran industria discográfica.

Precisamente, ligado a ese crecimiento, mientras que el dinero generado por estos nuevos artistas ha aumentado exponencialmente, las actuaciones han descendido a un nivel inaceptable. Hasta el día de hoy, se han hecho millones de dólares con esta conocida formula jamaicana, pero si es cierto que las nuevas generaciones de cantantes, los que ahora son la cara de esta música, todavía tienen que recorrer un largo camino para aprender a ofrecer un show musical acorde a su fama. Se podría decir que muchos de esos grandes nombres no ofrecen en sus conciertos la calidad artística que se les presupone.

Ciertamente, es difícil de comprender como un artista bendecido con un extenso catálogo de canciones bien reconocidas por muchísimos fans se pueda presentar en el escenario con el único objetivo de satisfacerse a sí mismo. Dicho de otro modo, muestran una desconexión total con el público y esto es una enorme falta de respeto por todas esas personas que han desembolsado un dinero esperando ver grandes shows de sus artistas preferidos. Es más, ignoran la importancia de que «el cliente es el cliente». Entonces, ¿por qué estos artistas no son capaces de ver que su método actual no es el camino a seguir? Como es lógico, este comportamiento sobre el escenario deja un mal sabor boca entre sus seguidores. Imaginar en qué puede acabar esto si no modifican su actitud.

Quizá, los nuevos artistas de Dancehall deberían entender que no están actuando para sí mismos o para su colectivo de ‘groupies’ que se equipan con encendedores y antorchas para dar la impresión de que es un gran evento. Por lo tanto, si sus séquitos ya están convencidos de que son lo mejor, estas nuevas estrellas tendrían que saber que su misión es conquistar a nuevos seguidores en cada actuación y así poder enorgullecerse de su trabajo. En realidad, otra de sus grandes pruebas a superar es que muchos de estos artistas suelen decepcionar al público de estos grandes festivales debido a que su voz está muy lejos de lo que se registró en el estudio. No obstante, muchos tienen egos de tamaño gigante y, como de costumbre, se ven afectados por la creencia en su propia exageración, y no tolerarán ningún tipo de críticas.

Asimismo, nos vamos a abstener de nombrar a estos artistas, ya que de ninguna manera es un ataque personal contra las estrellas en ascenso de dancehall. Más que nada es una llamada de atención para que nuestros artistas no copien ese tipo de propuestas inaudibles y tan poco cercanas a la audiencia. A su vez, es un recordatorio para ver que mientras suceden todas estas cosas, el Dancehall está siendo explotado por algunos de los artistas más importantes del planeta, como Drake, Rihanna o Justin Bieber, quienes si tienen una visión muy superior de esta industria.

Por eso mismo, para finalizar esta crítica constructiva, puede ser la oportunidad perfecta para que los principales personajes de la industria del Dancehall se den cuenta e introduzcan un cambio de dirección. Para ello, lo primero es recordar el nivel del pasado con artistas como Brigadier Jerry, Josey Wales, Professor Nuts, Yellowman, Sugar Minott, Ninjaman, Shabba Ranks o más tarde Buju Banton, entre muchos otros. Todos ellos tuvieron un gran directo, bueno, y de hecho muchos siguen teniéndolo. Siempre fue un placer y una alegría poder asistir a uno de sus bolos. Lo habitual con estos shows era que podías escuchar la misma voz que en el disco e incluso en muchos casos hasta mejor. Pero claro, ahora parece que la tecnología no está funcionado correctamente para la generación más joven en este tipo de cuestiones… y bueno, no sólo los jóvenes, ¿quién no recuerda el desastroso concierto de Sean Paul en el Rototom del 2014?