Otto Pereda nos propone recuperar uno de los lanzamientos más importantes de la cultura musical jamaicana.

Hablamos de un álbum titulado «Trod On», la joya casi perdida de Culture.

Trod On, la joya casi perdida de Culture por Otto Pereda

De Joe Gibbs a Sonia Pottinger

En 1978, la música popular jamaicana seguía creciendo y Culture, el trio vocal conformado por Joseph Hill, su primo Albert Walker y Roy ‘Kenneth’ Hays; había comenzado su carrera con dos sólidos discos: “Two Sevens Clash” y “Baldhead Bridge”. Estos clásicos, producidos por el legendario Joe Gibbs, lograron sacudir las radios de la isla; pero esta asociación no duraría mucho, ya que por problemas con las regalías el trio se distanciaría de Gibbs.

No fue fácil para Culture encontrar un productor que trabajara cómodamente con un trio vocal. En plena era del auge del dub, Jamaica estaba caracterizada por su enfoque en las líneas de bajo; con ‘Scratch’ Perry, King Tubby o Augustus Pablo en plena experimentación instrumental, cortando voces para darle prevalencia el bajo y la batería. Además, el grupo tampoco se mostró muy confiado en el aspecto económico del negocio.

Es entonces cuando deciden dar un paso tan revolucionario como las letras de sus canciones y firman para High Note Records, el sello de Sonia Pottinger. Ella sería además la productora de sus nuevos trabajos, una jugada bastante arriesgada para la época, al cambiar a un afamado Joe Gibbs por una mujer productora en la Jamaica de los años 70.

Culture ingresaría por primera vez al estudio de High Note para grabar su tercer álbum “Harder than the Rest”, posiblemente su disco más exitoso. Esta asociación continuó durante otros tres largas duraciones y algunos singles. En 1979 grabaron “Black Rose”, un disco que, por razones que no han quedado muy claras aun, fue engavetado y la mayoría de sus tracks saldrían a la luz pública en 1993 en el álbum “Trod On”.

Trod On, la joya casi perdida de Culture por Otto Pereda

Trod On, la joya casi perdida de Culture

“Trod On” compila entonces tracks de este cuarto álbum para High Note que nunca existió. Además, también podemos degustar nuevas versiones de hits de la era Culture-Pottinger, presentes en discos como “Cumbolo” o “Harder than the Rest”; y el resultado es un tesoro del reggae vocal, donde las voces de Culture brillan como nunca antes. En este álbum se hace evidente el cometido y la atención a los detalles que tuvo Sonia. Por ejemplo, al enaltecer a propósito a cada uno de los vocalistas, les concedió a todos un espacio armónico a pesar del usual protagonismo de Hill dentro de las composiciones; brindándoles una textura única e inconfundible.

En temas como “Blood in a Babylon”, “Black Rose” y “Fussin and Fighting”, deslumbran el poderío del mensaje místico-combatiente de las letras de Culture con la mixtura impecable de las armonías con la música. El enfoque y la intención de Pottinger en el estudio resultó un trabajo completamente orgánico, directo desde el corazón, resonando en el tímpano como algo que solo ella y la banda podrían lograr en el estudio. “Trod On” además nos regala un par de tracks donde destaca el mítico percusionista Count Ossie tocando los Nyabinghi drums.

Un disco atemporal, un cofre encontrado en 1993, el descubrimiento de un tesoro perdido en 1979 que revive las joyas musicales de la exquisita y única unión de las voces de Culture y los arreglos musicales de Pottinger.

Texto por Otto Pereda

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