Casi se pueden contar con los dedos de una mano las leyendas del Reggae que no han nacido en Jamaica y, sin duda, una es la banda británica Steel Pulse.

Ellos fueron unos de esos nombres que lideraron el camino de la lucha social entre las comunidades afro-caribeñas en Reino Unido durante la segunda mitad de la década de los 70.

Hoy os proponemos repasar parte de su historia para poder tener una idea más clara de lo que puede estar pasando a nuestro alrededor con las carencias de militancia.

Corría el año 1968 en la ciudad de Birmingham, cuando Enoch Powell, un político conservador británico, realizó un discurso conocido como Rivers of Blood. Un ‘speech’ que estaba lleno de odio hacía las personas que no eran británicas. Digamos que este hecho fue el caldo de cultivo para toda la problemática social que se vivió en UK durante los años 70.

Precisamente, en un concierto de apoyo a este personaje político en agosto de 1976, Eric Clapton pronunció unas desafortunadas declaraciones racistas, también en Birmingham, donde entre otras cosas decía que «había que evitar que Inglaterra se convirtiese en una colonia negra». Estas palabras fueron el desencadenante del nacimiento de un interesante movimiento musical llamado Rock Against Racism. Originariamente, Rock Against Racism fue un concierto que se celebró en el Victoria Park de Londres para luchar contra los mensajes racistas de algunas estrellas de rock de la época, donde Steel Pulse fue uno de los principales activistas junto a The Clash.

A finales de ese mismo mes de agosto, hubo otro triste capítulo en la historia de UK, los disturbios del Carnaval de Notting Hill. Estos incidentes dieron lugar a una ley que prohibiría la discriminación racial. El caso es que, por aquel entonces, había muchísimos jóvenes oprimidos que estaban fuertemente enojados con el sistema, la policía, los racistas y el partido de extrema derecha llamado The National Front.

Esta formación de Handsworth, una de las zonas más incendiarias con estos problemas sociales, tuvo otro momento clave un par de años después cuando en 1978 aparecieron en la BBC disfrazados de Ku Klux Klan, interpretando su tune dedicado a este movimiento que promueve la supremacía de la raza blanca, para denunciar al partido de ultraderecha frente a millones de espectadores. Al parecer, David Duke, un líder ‘Grand Wizard’ de este movimiento racista estadounidense, iba a visitar Reino Unido para reunirse con los líderes del The National Front para ayudarles a controlar y contener a los negros. Esta visita fue la que motivó a Steel Pulse para realizar su denuncia en la televisión británica. La actuación en la BBC fue una motivación vital para una generación de jóvenes en Gran Bretaña, ya que era una buena prueba del camino que ya llevaban andado con su lucha.

Dicha canción, «Ku Klux Klan», se publicó ese mismo año en su álbum Handsworth Revolution, un disco básico para todos los amantes del Reggae que combina Roots y unas letras intransigentes que recogían la frustración de una generación de afro-caribeños británicos que estaban hartos de ser tratados como basura por los racistas y las autoridades.

Este periodo, fue un momento de una brutalidad policial extrema, lo que provocó fuertes vínculos en la comunidad oprimida. La música de Steel Pulse pasó a formar parte de aquellas canciones que todos esos guerreros escuchaban cuando salían a bailar. Por cierto, durante estos años fue cuando el movimiento Sound System se afianzó en Reino Unido. Es decir, era la época en la que el Reggae se encargaba de despertar a la gente con lo que estaba ocurriendo a su alrededor.

Cuando se apaciguaron los ánimos entre ambos bandos, a principios de los años 80, los fans del Reggae británico redujeron su militancia y comenzaron a escuchar Lovers Rock y melodías ‘más happys’, influenciados por la cultura pop ochentera. Por ese motivo, el grupo se ‘vio obligado’ a modificar sus registros para establecer una propuesta más comercial. El giro fue tan marcado que en 1986 ganaron el premio Grammy al mejor disco de Reggae, la única banda británica de este género que lo ha conseguido, por su disco Babylon the Bandit, su sexto álbum de estudio.

En 1991, Steel Pulse todavía daba algunos coletazos revolucionarios y uno de los más sonados fue su denuncia a los responsables de los Taxis en Nueva York por discriminar a los afroamericanos, especialmente a los Rastafaris, a través de su canción «Taxi Driver».

Pero a pesar de otro par de ‘detalles militantes’, la banda tuvo algún que otro tropezón con los aficionados al Reggae más radicales del Reino Unido y fue objeto de fuertes críticas cuando un poco más tarde, en 1993, Bill Clinton le pidió a Steel Pulse que actuara en su fiesta por la toma de posesión de su cargo como presidente de Estados Unidos… y allí estuvieron.