Cuando se pregunta por palabras asociadas al Reggae, algunas de las respuestas que más se repiten son “One Love” o “Ganja”. Pero hay muchos más elementos que lo definen, aunque la élite intente silenciarlo.

Mucha gente olvida que el Reggae, verdaderamente, es una música subversiva, como se puede observar en cuanto se estudia la historia política y social que va ligada a este género desde su nacimiento.

En realidad, cada persona ha tenido un viaje diferente por la música de origen jamaicano. De hecho, en muchos casos, desde su descubrimiento se ha ido convirtiendo en una parte integral de nuestro ser y, por consiguiente, ha tenido un gran impacto en la forma que tenemos de ver este mundo. Vaya, que se puede decir que el Reggae nos ha ayudado a obtener nuestra propia identidad. Mientras que otras personas se quedan simplemente en la primera capa superficial, como suele ocurrir en la vida misma.

El caso es que, muy frecuentemente, se olvida que el Reggae es una música subversiva. Pensad que todas esas canciones donde predomina el amor, la paz y el respeto provienen de una zona que se podía considerar de guerra debido a todos los asesinatos que ocurren en la isla año tras año. Es decir, sus letras intentan elevar la mente de sus compatriotas ante tanta violencia, pero siempre hay que tener muy presente que estas canciones también realizan una llamada a rebelarse contra los culpables de dicha situación.

Del mismo modo, el Reggae trata todo el tema de la política de clase, centrándose en un mensaje de anti-opresión y ecologismo en un intento de establecer una sociedad mejor en un planeta cada vez más dividido. No obstante, estos sonidos entraron en Europa por UK en un tiempo donde el Punk se quedó con la mayoría de los titulares de la época, pero la música popular jamaicana demostró ser vital para acabar con la brecha entre los blancos y los negros. Es más, en la actualidad el Punk se encuentra inmerso en la cultura británica (galerias de arte, libros de historia, etc) y, por el contrario, el Reggae permanece medio olvidado y muy poco elogiado. Una vez más, es posible que haya sido ignorado como consecuencia de la interferencia de los amos del mundo, ya que cambió la negatividad de los Punks por la esperanza, sin la cual no se podía ganar ninguna lucha.

Revueltas Notting Hill, Londres 1976

Como veis, históricamente, se ha tendido a silenciar la parte más combativa del Reggae. Además, los mass media siempre han intentado confundir al personal con un falso ideal de amor asociado a esta música, pero el Reggae dice mucho más sobre el estado de nuestros hábitos como seres humanos de lo que le gustaría al establishment. Ahora claro, lo triste es que hay mucho dinero invertido bajo la etiqueta del “One Love” y ni un duro sobre lo que sería el amor verdadero.

Asimismo, por este tipo de razonamientos, también es muy fácil observar que nos venden sólo la parte de Bob Marley que más les interesa y de ahí que personajes como Peter Tosh estén prácticamente vetados. Y bueno, como es lógico, con el paso del tiempo también ha surgido un Reggae más chic o como dijo un día Boy George, el lider de Culture Club, un “Reggae que no asusta a los blancos”. Estas propuestas están muy cerca de la música comercial y no hay ningún tipo de militancia ni actitud. Se podría decir que es es sólo estética, por lo tanto, pura manipulación.

En definitiva, Jamaica lleva muchos años siendo una máquina de dar artistas al mundo que se cuestionan el poder, critican la hipocresía de la sociedad y, además, hacen canciones que las personas quieran bailar y cantar. De todos modos, estos últimos años en las calles de Jamaica, a pesar de seguir existiendo el Reggae consciente, hay un importante descenso en el número de artistas que recurren a la música como medio para explorar los problemas sociales, ya que la tendencia más habitual consiste en hablar de los impulsos sexuales o materiales.