Es una obviedad que la sociedad jamaicana es machista, pero el papel de la mujer en el mundo del Reggae / Dancehall ha sido mucho más importante de lo que se piensa.

Los primeros años
Antes del nacimiento de esta cultura, las mujeres jamaicanas ya habían desempeñado un papel muy importante en la formación de la identidad de la música de su isla. En la década de los 40, la difunta Louise Bennett-Coverley, también conocida como Miss Lou, luchó por el dialecto nativo de la isla, el patois, un elemento definitorio dentro de la música de Jamaica, en una época que se le consideraba un lenguaje sin refinar.
Otro ejemplo lo podemos ver a finales de los 50 con la bailarina Anita «Margarita» Mahfood, brutalmente asesinada por su pareja Don Drummond (The Skatalites) en 1965. Ella trabajó acompañada por grupos de percusión Nyahbinghi en sus shows, cuando la cultura Rastafari era perseguida por las autoridades. Poco después, el rastafarismo se convertiría en un importante componente del Roots Reggae.
Y por último, en esta pequeña introducción, nos vamos a ir al año 1964, cuando una adolescente llamada Millie Small se convirtió en la primera artista jamaicana en tener un gran éxito en Estados Unidos, su irresistible «My Boy Lollipop» alcanzó el número 2 en el Billboard Hot 100.
Desde Sister Nancy hasta Spice
La historia sitúa a Sister Nancy como la primera mujer deejay. Sin duda, su esfuerzo allanó el camino para las siguientes generaciones de cantantes, desde las míticas Lady Ann o Lady G hasta todos esos nuevos nombres como Jah9, Hempress Sativa o la joven Koffee; sin olvidar a Ce’cile, Tanya Stephens y muchas otras. Nacida como Ophlin Russell, Sister Nancy comenzó su carrera a fines de los 70 impulsada por la popularidad de su hermano, el inigualable Brigadier Jerry. Y bueno, como es lógico, si se habla de Sister Nancy hay que brindar por su «Bam Bam», del que por cierto ya os hablamos el año pasado con motivo de su 35 aniversario.
Sister Nancy se hizo un nombre en el Dancehall, pero desde entonces han sido pocas las mujeres que han podido alcanzar el estrellato sin la necesidad de cultivar una imagen obscena, independientemente de sus habilidades vocales. Lady Saw fue una de las pioneras de esa tendencia lasciva a principios de la década de 1990 y desde entonces se erigió como la reina de Dancehall. En 2015, Lady Saw renunció a la obscenidad e instó a algunas de sus colegas a hacer lo mismo; ahora es cristiana y canta el evangelio usando su nombre de nacimiento, Marion Hall.
La actual reina del Dancehall es Spice, nacida como Grace Hamilton. Ella saltó a la fama tras su dúo con Vybz Kartel en 2009, titulado «Ramping Shop». A lo largo de estos años, las representaciones de Spice, su ropa provocativa y sus contundentes letras la han otorgado un gran número de fieles seguidores. Por ejemplo, recientemente, el vídeo del «So Mi Like It» superó los 77 millones de visitas.
Queen Ifrica, hablemos de reggae
En cuanto a reggae, podríamos citar a cualquier integrante de las I-Threes; pero vamos a centrarnos en una importante activista social: Queen Ifrica, nacida como Ventrice Morgan, hija de la leyenda del Ska Derrick Morgan. Por ejemplo, Ifrica ha ayudado a negociar la paz entre pandillas rivales en algunas de las áreas más complicadas de Kingston, del mismo modo se la pudo ver hace bien poco trabajando por el cese de la violencia en St. James.
En sus letras está muy presente el empoderamiento de las mujeres, como por ejemplo puedes comprobar en «Lioness on the Rise». Aunque quizá uno de sus singles más audaces sea «Daddy», donde aborda el tema tabú del incesto, una canción censurada en las radios jamaicanas. Sin embargo, «Daddy» encontró una audiencia que apreció su mensaje y, como resultado, se aprobó una nueva legislación que impone leyes más estrictas para proteger a los niños.
Por último, recordar que Queen Ifrica también forma parte de la organización del Rebel Salute, un festival de reggae de dos días que se celebra cada enero en St. Ann, Jamaica, fundado por su mentor Tony Rebel. No obstante, a pesar de su presencia, tan solo 7 de los 50 artistas programados para la edición de este año fueron mujeres.










