Esta vez vamos a desempolvar el legado de The Chantells, un trío armónico jamaicano de los años 70 que representa a la perfección el estilo más espiritual y auténtico del roots reggae.
The Chantells, el legado oculto de la armonía en el roots reggae
Samuel “Sam” Bramwell, Tommy Thomas y Lloyd Forrester comenzaron a grabar como The Chantells en 1974. En esa época, fueron producidos por nombres tan ilustres como Duke Reid, Clive Hunt o Sonia Pottinger. Lo que sitúa su propuesta dentro de la élite sonora de aquel momento. Es más, formaron parte de la llamada ‘generación del rockers’, una etapa fundamental en la evolución del roots durante la segunda mitad de los 70.
A diferencia de otros artistas, la discografía de The Chantells no se construyó en torno a grandes álbumes, sino a través de singles en el típico formato 7 pulgadas, muchos de ellos hoy difíciles de encontrar y altamente valorados por coleccionistas y amantes del reggae que buscan ir más allá de los clásicos evidentes.
Algunas pistas fundamentales
En tiempos donde el acceso a la música es inmediato, redescubrir grupos como The Chantells es también una forma de reconectar con la esencia. Y la verdad, justo con esto podemos ayudaros, de hecho, es una de las misiones de la Asociación Sociocultural DotheReggae. Vamos a comenzar con una serie de pistas y luego ya podéis seguir buscando, escuchando… algo que nunca debería perderse.
Centraros en himnos como “Children of Jah”, “Effort In Yourself”, “Natty Supper”, “Blood River”, “True Born African” o «Rub Me Down”, grabados todos ellos para el sello Phase One, propiedad de Roy Francis, donde se solía contar con el respaldado de bandas como The Revolutionaries o Skin, Flesh and Bones de Lloyd Parks, y con King Tubby y Scientist a los controles… boOom!
Una carrera breve pero intensa
A pesar de todo su potencial, la trayectoria del grupo fue demasiado corta. The Chantells se disolvieron en 1979 después de que se cancelará una gira en el Reino Unido, debido a problemas legales que afectaron a algunos de sus miembros (encarcelados por tráfico de drogas), lo que frenó su proyección internacional.
Tras lo sucedido, Sam Bramwell continuó grabando en solitario temas que ahora son muy valorados en el circuito sound system, como «It a go Dread Inna Babylon«. Poco después, en 1985, Sam fue asesinado por la policía mientras cometía un robo a mano armada en una fábrica de aluminio en Kingston, contribuyendo a reforzar el aura casi mítica del grupo.
Desde entonces, se han publicado varias recopilaciones, lo que ha consolidado su reputación como unos artistas que apostaron por la innovación, la originalidad y la creatividad. Entre todas ellas, la más destacada podría ser The Chantells & Friends – Children of Jah 1977-1979, todo un tesoro lanzado por Blood and Fire en 1999.
La confusión con su nombre
Como curiosidad, probablemente os encontréis con variantes en su nombre: The Chantells / The Chantels. Esto no es un error aislado, sino algo habitual en la Jamaica de los 70, donde los créditos no estaban estandarizados y dependían de imprentas, productores o incluso simples erratas. En definitiva, ambas formas son correctas y hacen referencia al mismo grupo, aunque The Chantells es la opción más utilizada.
Y claro, no confundir con el grupo femenino estadounidense de los años 50… aunque seguro que se os escapará algún play.


















