Symarip, una de las primeras bandas de reggae británicas, marcó el espíritu skinhead del 69 con himnos que unieron a la clase obrera y la cultura jamaicana.
La cultura skinhead
En el Reino Unido, a finales de la década de 1960, se produjo un cambio entre los más jóvenes: los trajes y la música de los mods fueron dando paso a una estética más obrera y a una devoción creciente por la música jamaicana. Así nació la cultura skinhead, probablemente una de las corrientes más incomprendidas en la actualidad.
La primera ola skinhead surgió de la inmigración y la integración. Fue una fusión entre la cultura de la clase trabajadora británica y la cultura caribeña llegada a UK: la Generación Windrush. Sin tensiones raciales, ambos mundos se unieron a través de una misma pasión: los potentes bajos de un sound system.
En el mítico 1969, los skinheads ya eran una escena consolidada en todo el país, especialmente entre los aficionados al fútbol. De este auge nacieron sellos como Trojan Records, que abastecían casi exclusivamente al mercado skinhead y llenaban las tiendas británicas con los contagiosos ritmos del ska, el reggae y el rocksteady jamaicanos.
Symarip, una de las primeras bandas británicas
Una de las formaciones clave de aquella época fue Symarip, un proyecto que giraba alrededor de un joven vocalista llamado Roy Ellis y el teclista Monty Naismith. Se convirtieron en una de las primeras bandas de reggae creadas bajo el cielo gris del Reino Unido, en lugar del sol caribeño.
No obstante, sus músicos ya habían cosechado cierto éxito bajo el nombre de The Pyramids, con canciones como «Train To Rainbow City». Es más, el término Symarip viene de Pyramids, sólo lo tuvieron que leer al revés y quitar la letra ‘d’. Anteriormente, también se hicieron llamar The Bees, llegando a telonear a Prince Buster en su largo tour británico de 1967.
El caso es que la propuesta de Symarip surgió justo cuando la cultura skinhead empezaba a echar raíces. De hecho, pronto supieron ver todo su potencial. Así lanzaron himnos hechos a medida para los jóvenes skins, como «Skinhead Girl», «These Boots Are Made For Stomping» —su versión del clásico de Nancy Sinatra— o «Skinhead Moonstomp», motivado por el célebre «Moon Hop» de Derrick Morgan.
Las verdaderas raíces
De todos modos, el éxito de Symarip, al igual que el de los skinheads del llamado “Espíritu del ’69”, fue bastante breve. A principios de los años 70, la banda se trasladó a Alemania y se reinventó como un grupo de afro-rock. Aun así, su impacto en la subcultura skinhead todavía resuena fuerte hoy en día.
Por cierto, poco después, la imagen de los skinheads fue secuestrada por el Frente Nacional —la ultraderecha británica—, y canciones como «Skinhead Moonstomp» de Symarip se convirtieron en un recordatorio esencial de las raíces auténticas de la cultura: una celebración unificadora del ritmo jamaicano y de la clase trabajadora británica.
Sin más, y teniendo en cuenta la situación política actual, queremos acabar este artículo con un potente: Love reggae, hate fascism… and keep the spirit of ’69!












